Redes
Cómo ordenar el WiFi de la oficina
Por Sebastián Stenico · Revisada el 29 de octubre de 2026 · 3 min de lectura
El WiFi de muchas oficinas es el router que instaló el proveedor de internet, con la misma contraseña desde hace años, compartida por empleados, clientes, la smart TV y las cámaras. Funciona hasta que deja de funcionar. Esta guía te ayuda a ordenarlo para que sea más rápido y más seguro.
- Qué resuelve
- Separar redes, cerrar accesos que nadie controla y entender por qué la conexión se corta o anda lenta.
- Para quién es
- Oficinas, locales y consultorios con WiFi para el equipo, para clientes o para ambos.
En resumen
- Tres redes: trabajo, visitas y dispositivos (cámaras, TV, impresoras).
- Una contraseña distinta para cada red, y WPA3 o, como mínimo, WPA2.
- Cambiá la contraseña de administración del router y mantenelo actualizado.
- Si anda lento, primero medí: muchas veces el problema es la ubicación o los equipos, no el abono.
Tres redes, no una
| Red | Quién se conecta | A qué accede |
|---|---|---|
| Trabajo | Computadoras y celulares de la empresa. | Servidores, impresoras y sistemas internos. |
| Visitas | Clientes, proveedores y celulares personales. | Solo internet, aislada del resto. |
| Dispositivos | Cámaras, TV, alarmas y aparatos “inteligentes”. | Solo lo que necesitan para funcionar. |
Así, si un celular de una visita o una cámara barata se infecta, no llega a las computadoras de la empresa. Muchos routers de proveedores solo permiten una red de invitados: para separar las tres suele hacer falta un equipo administrable.
La configuración básica
- Seguridad WPA3, o WPA2 con AES si tenés equipos viejos. Nunca WEP ni redes abiertas.
- Contraseñas largas y distintas para la red de trabajo y la de visitas. La de trabajo se cambia cuando se va alguien.
- Contraseña de administración del router cambiada, no la que vino de fábrica, y la administración remota desactivada.
- Firmware actualizado. Los routers también reciben parches de seguridad.
- WPS desactivado: el botón de conexión rápida facilita conectarse sin la contraseña.
- Aislamiento en la red de visitas, para que los dispositivos conectados no se vean entre sí.
- Lista de lo que está conectado: si aparece algo que nadie reconoce, se investiga.
Si anda lento o se corta
- Separá internet de WiFi: medí la velocidad con una computadora conectada por cable al router. Si con cable anda bien, el problema es el WiFi, no el abono.
- Revisá la ubicación del router: central, en alto y lejos de muebles metálicos, paredes gruesas y microondas.
- Usá la banda adecuada: 5 GHz es más rápida y con menos interferencias; 2,4 GHz llega más lejos pero se satura más.
- Para oficinas grandes o con varias plantas, un solo router no alcanza: hacen falta puntos de acceso, idealmente conectados por cable.
- Mirá qué consume ancho de banda en horario laboral: backups, actualizaciones o cámaras que suben video.
El router del proveedor de internet
Suele ser un equipo básico, con pocas opciones de configuración. Una alternativa habitual es dejarlo solo como módem y sumar equipos propios administrables para el WiFi. Conviene coordinarlo con el proveedor, porque algunos servicios (como la telefonía) dependen de su equipo.
Errores comunes
- Darles a los clientes la contraseña de la red de trabajo.
- Pegar la contraseña del WiFi en la pared a la vista de todos.
- Sumar repetidores baratos que duplican la señal pero reducen la velocidad.
- Contratar más megas cuando el problema era la cobertura.
Cuándo conviene pedir ayuda
- Si necesitás separar redes y tu router no lo permite.
- Si la oficina es grande o tiene varias plantas y hay zonas sin señal.
- Si hay cámaras u otros equipos conectados que nadie sabe quién configuró.
Fuentes consultadas
Las opciones disponibles dependen de tu router: si no encontrás alguna, puede que tu equipo no la tenga. Última revisión: 29 de octubre de 2026.