Backups
Backups para pymes: qué hacer antes de que se rompa algo
Por Sebastián Stenico · Revisada el 29 de octubre de 2026 · 3 min de lectura
Un disco que se rompe, una notebook robada, un ransomware o alguien que borra la carpeta equivocada. No es cuestión de si va a pasar, sino de cuándo. La diferencia entre un mal día y una semana parada es tener un backup que funcione.
- Qué resuelve
- Armar un esquema de backups que te permita recuperarte de un disco roto, un robo o un ransomware.
- Para quién es
- Cualquier pyme que guarde información en computadoras, un servidor o la nube.
En resumen
- Respaldá archivos, equipos, el sistema de gestión y la nube (Microsoft 365 o Google Workspace).
- Seguí la regla 3-2-1 y sumá una copia que un ransomware no pueda borrar.
- Sincronizar no es lo mismo que respaldar.
- Probá restaurar: un backup que nunca restauraste no es un backup.
Qué respaldar
- Archivos compartidos del servidor o del NAS.
- Computadoras y notebooks: sobre todo Escritorio y Documentos, donde la gente guarda “por un ratito”.
- El sistema de gestión y su base de datos (facturación, stock, sueldos).
- Mails y archivos en la nube: Microsoft 365 o Google Workspace.
- Configuraciones y certificados: router, firewall y, por ejemplo, el certificado digital de ARCA si facturás por web services.
“Está en la nube, así que está respaldado”: no siempre
Microsoft 365 y Google Workspace se ocupan de que el servicio funcione, pero recuperar algo borrado tiene plazos limitados: pasado ese tiempo, se pierde. Y sincronizar no es lo mismo que respaldar: si un archivo se borra o un ransomware lo cifra en una PC, OneDrive o Google Drive sincronizan ese cambio en todos lados.
Para lo importante, sumá un backup independiente de esos servicios.
La regla 3-2-1
- 3 copias de tus datos: el original y dos backups.
- 2 soportes distintos: por ejemplo, un NAS y la nube.
- 1 copia fuera de la oficina: si hay un robo, un incendio o una inundación, esa copia sigue estando.
Y hoy conviene sumar una más: una copia inmutable o desconectada, que nadie pueda borrar ni cifrar desde la red. Es lo que te salva de un ransomware.
Dos preguntas que definen tu backup
- ¿Cuánto trabajo podés perder? Si la respuesta es “un día”, alcanza con un backup diario. Si es “una hora”, necesitás copias mucho más frecuentes.
- ¿Cuánto tiempo podés estar parado? Si es “unas horas”, la recuperación tiene que estar planificada y probada, no improvisada el día del problema.
Un backup que nunca restauraste no es un backup
- Probá restaurar archivos y, de vez en cuando, un equipo completo. Te lo explicamos paso a paso en cómo probar que tu backup se puede restaurar.
- Automatizá las copias: si dependen de que alguien se acuerde, un día no se hacen.
- Monitoreá que terminen bien y que alguien reciba un aviso cuando fallan.
- Protegé las copias: cifradas, con contraseñas distintas a las de la red y con doble factor en la consola de backup.
- Documentá dónde está cada copia y cómo se restaura, para que no dependa de una sola persona.
Checklist rápida
- Sé qué datos son críticos y dónde están.
- Tengo 3 copias, en 2 soportes, con 1 fuera de la oficina.
- Tengo al menos una copia que un ransomware no puede borrar.
- Microsoft 365 o Google Workspace tienen un backup propio.
- Las copias son automáticas y me avisan si fallan.
- Probé restaurar en los últimos tres meses.
Cuándo conviene pedir ayuda
- Si no sabés con certeza qué se está respaldando hoy.
- Si tus copias están en el mismo lugar o en la misma red que los originales.
- Si nunca probaste una restauración, o la última falló.
Fuentes consultadas
Esta guía es informativa y general. La solución adecuada depende de tus sistemas y de cuánto riesgo podés asumir. Última revisión: 29 de octubre de 2026.